A veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara una gota.

 HISTORIA (Félix Barroso Gutiérrez)

Hasta principios del siglo, no existió, en la comarca de Las Hurdes, pueblo alguno con el nombre de Caminomorisco. Lo que sí existía era un concejo con tal nombre, que abarcaba los pueblos de: La Aceña, La Dehesilla, La Huerta, Cambrón, Cambroncino, Arrolobos, Arrofranco, Riomalo de Abajo, Casas de Jelechoso, Arrocartintero, Arrocerezo y Las Calabazas. El último de estos pueblos es el que hoy se denomina Caminomorisco, y los tres anteriores son ya despoblados. Los despoblados de Casas de Jelechoso, Arrocarpintero y Arrofranco, aunque alguno de ellos se cita reiteradamente en documentos del siglo XVI, no debieron ser núcleos estables, o tener poca entidad poblacional, pues muchas veces no aparecen incluidos en las alquerías contribuyentes a dicho concejo de Caminomorisco.
El antiguo pueblo de Las Calabazas - hoy CAMINOMORISCO - muestra, desparramados por su término, numerosos vestigios de épocas prehistóricas, sobre todo del Calcolítico y del Bronce. En los parajes de: Candelario, La Jareta, Madroñal, Romanzano, Escugoso... se pueden rastrear infinidad de restos líticos: puntas de flechas, hachas, pesas de red, molinetas y molederas, dientes de hoz, raederas... Así mismo, se descubren numerosos fragmentos cerámicos y enterramientos tumulares. También son visibles fondos de antiguas cabañas prehistóricas. Dentro del término del concejo, han aparecido interesantes petroglifos o grabados rupestres: Peña Mora, Covacha García, Las Tabrillas, Peña el Molde, Arrobuey, El Bohonal de la Sartenejilla, La Canchera Llana... Y se han encontrado interesantes ídolos-estelas, como los de Arrocerezo, Vamesto, Cugoso, Los Tesitos, La Coronita... Los romanos dejaron, igualmente, sus huellas en diferentes lugares del concejo, como es el caso de los pagos de: El Alcornocal, La Cebaílla, Valle Clara, Los Tesoros, El Minuero...
En tiempos plenamente históricos (siglo XIII), el lugar de Las Calabazas pasa, al igual que la llamada "Dehesa de Jurde", a depender del señorío concejil de La Alberca (villa perteneciente hoy en día a la provincia de Salamanca), por una donosa concesión que hizo a esta villa el infante D. Pedro, señor de Granada ( hoy, Granadilla, muy cerca de Las Hurdes y que fue importante cabeza de señorío en tiempos pasados). La Alberca dictó unas ordenanzas concejiles muy oprobiosas en contra de los hurdanos, por lo que éstos pleitearon y se rebelaron continuamente, pero el yugo concejil albercano continuó hasta el siglo XIX.


Parece ser que, en este pueblo de Las Calabazas o Caminomorisco, nació Juan Martín Martín, más conocido por el "Bufón Calabacillas ", que fue inmortalizado por los pinceles de Velázquez. También se le llama "El Bobo de Coria", ya que antes de pasar, como bufón, a la corte de Felipe IV, estuvo en el palacio del Duque de Alba, en Coria.

COSTUMBRES (Féliz Barroso Gutiérrez)

En lo referente al aspecto costumbrista de este pueblo de Caminomorisco, siguiendo las manifestaciones lúdico-festivas y religiosas del ciclo anual, destacaron, antiguamente, los antruejos o carnavales, hoy muy adulterados por los fríos y homogénesos conceptos -carentes de ritualización- del carnaval urbano. Siguen, en los carnavales, manteniendo su protagonismo los Quintos, que el Miércoles de Ceniza reviven el antiquísimo ritual de "La Pita Ciega".

Dentro del ciclo invernal, sobresale la fiesta de Las Candelas (2 de febrero), muy en decadencia. En estos últimos años ha habido intentos serios por revitalizar la fiesta, levantándose diferentes hogueras rituales, donde se queman "Los Condelos" (especie de peleles) y realizándose al modo de una romería popular al sitio de "La Labiá". A caballo entre el invierno y primavera, se encuentra la fiesta de San José ( 19 de marzo), patrón del pueblo, al que se dedicaban "Ramos" en años pasados por las personas que se encomendaban al santo; hoy en decandencia.
Los festejos con mayor renombre y que se han convertido en unos de los de mayor eco de toda la comarca de Las Hurdes, son los que se celebran en honor de San Cristóbal (10 de julio). Surgieron en torno a los 70 a propuesta de una peña de conductores y han alcanzado gran raigambre.
A mediados de septiembre, se viene celebrando, desde hace poco tiempo la fiesta del Cristo del Camino, en consideración al topónimo de Caminomorisco.
El 12 de octubre se festeja "La Pilarica", fiesta que, a tenor de las informaciones, se mantiene más por emotividad que por los actos que se celebran.
En estas fiestas suele actuar la sección de "paloteo" del grupo Estampas Jurdanas, que ponen en escena variopintas y antañosas danzas de este concejo de Caminomorisco.
Otra fiesta, en la que disfruta fundamentalmente la chiquillería, es "La Chiquitía" (1 de noviembre), cuando las pandillas de amigos recorren casa por casa, pidiendo la chiquitía. Con todo lo que reúnen, marchan al campo, donde realizan una opípara comida.
Las bodas, que tuvieron unas connotaciones singulares en este pueblo de Caminomorisco, sobre todo por el antiquísimo ritual de uncir a los novios a un arado y hacerles labrar un pedazo de tierra, ya han perdido toda su riqueza etnográfica. Lo mismo se puede decir sobre las matanzas familiares, en las se organizaban curiosos juegos, danzas rituales como la de "Las Morcillas" o la de "Las Tapaeras" y se gastaban entretenidas bromas, como la de ir a buscar el "Moldi de luh farinatuh". También han desaparecido "Los Seranos", pues la televisión ha terminado con las tertulias nocturnas en derredor del fuego, cuando los vecinos se reunían en las noches otoñales e invernales y procedían a recrear y renovar todo el legado de cultura oral recibido de sus mayores, mientras se echaba un trago de "la polienta" (vino casero) y se comía algún "casuriu" (higo paso relleno de nuez).

Consejería de Educación - JUNTA DE EXTREMADURA
Soporte Centros