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HISPANIA
Florentino Sánchez Martín

Hace unos 2.000 años, los romanos derrotaron a los cartagineses y conquistaron la península Ibérica.
La llamaron Hispania y la convirtieron en una provincia del imperio romano.

Los romanos querían controlar todo el mar Mediterráneo, dominado por los cartagineses, que se habían instalado en la Península.
Por eso se enfrentaron en varias guerras llamadas guerras púnicas.

En el siglo II a.C. los romanos desembarcaron en Ampurias y vencieron al ejército cartaginés, dirigido por Aníbal, y expulsaron a los cartagineses.
Después ocuparon toda la Península atraídos por sus recursos naturales como los metales, el trigo y el aceite.

La conquista romana duró casi dos siglos, ocuparon con facilidad la costa mediterránea pero tuvieron muchas dificultades para la conquista del centro, norte y oeste.
En el años 19 a.C., el emperador Augusto venció a los pueblos del norte y finalizó la conquista romana de la Península y la denominaron Hispania.

Hispania se convirtió en una provincia del Imperio romano.
Su territorio se dividió en provincias, cada una dirigidas por un gobernador.
El número de provincias fue aumentando con el paso del tiempo.

En el siglo III d.C. se habían creado cinco provincias: Bética, Lusitania, Tarraconense, Gallaecia y Cartaginense.
A lo largo del tiempo los antiguos habitantes de la Península adoptaron las costumbres romanas, su lengua, que era el latín, y sus leyes.


Más tarde la Península fue conquistada por los visigodos, un pueblo procedente del norte de Europa.


La sociedad hispanorromana estaba organizada en personas libres y personas esclavas.

Las personas libres eran los que tenían derechos, podían formar parte del gobierno, votar en las elecciones y ser propietarios de tierras.
Las mujeres también podían ser libres o esclavas. Las mujeres libres no tenían los mismos derechos que los hombres y durante toda su vida dependían de un hombre.

Las personas esclavas no tenían ningún derecho y eran propiedad de algún hombre libre.
Trabajaban en el campo, en el servicio doméstico, en las minas o como gladiadores en el circo.


La romanización se produce cuando los hispanos adoptan las costumbres, la lengua y las leyes de los romanos.

La romanización comenzó con los legionarios, que eran los soldados del ejército romano y que traían las costumbres y la lengua de Roma y se establecieron en poblados que se convirtieron en ciudades.


La población hispanorromana aprendió el latín, que era la lengua de los romanos y adoptó sus leyes y sus costumbres. Sólo quedó una lengua prerromana, el euskera.

Los romanos fueron grandes constructores que realizaron edificios muy diferentes. Los construían con dos nuevos materiales; el cemento y el hormigón.
Para decorar los suelos y las paredes realizaban pinturas o elaboraban mosaicos.
Algunos de los monumentos son los templos, los teatros, los anfiteatros, los circos.

Los edificios romanos tenían distinta utlilidad y se clasificaban en edificios para el ocio, monumentos conmemorativos y obras públicas.

Los edificios para el ocio eran:
- Los teatros.
- Los circos.
- Los anfiteatros.
- Las termas.


Los monumentos conmemorativos eran:
- Las columnas conmemorativas.
- Los arcos de triunfo.

Los obras públicas servían para mejorar la vida de la ciudad.
Las principales eran:
- Las calzadas.
- Los puentes.
- Los acueductos.
- Los puertos.