1
LA NUTRICIÓN DE LAS PLANTAS
Florentino Sánchez Martín

Las plantas son seres autótrofos, es decir, son capaces de fabricar su alimento a partir de sustancias sencillas (agua, dióxido de carbono y sales minerales), con ayuda de la luz del sol.


Las plantas también necesitan respirar, para poder aprovechar el alimento.


1.- Tomar sustancias del suelo, como agua y sales minerales, del aire, como el dióxido de carbono; y utilizar energía de la luz solar.
2.- Transformar estas sustancias en alimentos.
3.- Y repartir el alimento por toda la planta.

Las plantas toman agua y sales minerales del suelo por la raíz gracias a los pelos absorbentes.
La mezcla de agua y sales minerales forma la savia bruta, que circula por la raíz y el tallo por unos tubos muy finos llamados vasos leñosos, hasta llegar a las hojas.

El dióxido de carbono es un gas de la atmósfera que penetra en las hojas a través de unas aberturas muy pequeñas llamadas estomas.

La fotosíntesis es el proceso que realizan las plantas para fabricar su alimento y expulsar oxígeno.
Se realiza en las hojas y partes verdes de la planta.
Las plantas sólo realizan la fotosíntesis durante el día.

El agua y las sales minerales de la savia bruta se combinan con el dióxido de carbono y con la ayuda de la energía de la luz solar, se transforman en la savia elaborada, que es el alimento de la planta.


Las plantas captan la energía de la luz solar mediante una sustancia llamada clorofila, que es de color verde, y se encuentra dentro de unos orgánulos llamados cloroplastos.

La savia elaborada es una mezcla de alimentos y agua.
La savia elaborada se reparte por toda la planta a través de unos conductos llamados vasos liberianos.
La savia bruta y la savia elaborada de la planta nunca se mezclan.

Las plantas respiran por las hojas. Las plantas respiran continuamente, de día y de noche.

La respiración es la última etapa de la función de nutrición.
Las plantas utilizan los alimentos de la savia elaborada para crecer y obtener la energía que necesitan para realizar sus funciones. Para ello, toman oxígeno del aire y lo combinan con los alimentos, expulsando dióxido de carbono.

La cantidad de oxígeno que liberan las plantas en la fotosíntesis, es mucho mayor que la que utilizan durante la respiración.